Los patrones de cultivo in vitro se han convertido en un producto imprescindible para cualquier vivero de producción de árboles frutales. Los laboratorios de micropropagación son un excelente punto de partida para obtener plantas sanas, certificadas, de alta calidad, clonales y con unas características técnicas específicas.
Gracias a esta técnica de producción, potencialmente aplicable a cualquier tipo de planta, hay muchas ventajas tales como la producción rápida y exponencial de los patrones obteniendo plantas idénticas y sobre todo sanas.
La micropropagación o cultivo in vitro, es un método tecnológico para la propagación vegetativa de las plantas. El proceso es llevado a cabo en un laboratorio y ambiente estéril. Esto permite obtener a partir de los meristemos de las plantas madres controladas desde el punto de vista genético y sanitario, grandes cantidades de plantas sanas, genéticamente idénticas a las plantas originales (clonación) y en menos tiempo en comparación con los sistemas convencionales.
La técnica de propagación in vitro se basa en la estimulación de las yemas axilares o secundarias para obtener la mayor tasa de multiplicación, y en la última fase del proceso se induce a la formación de las raíces. Terminado el ciclo en el laboratorio, todas las plantas producidas in vitro aún son muy tiernas y delicadas, deben de ser aclimatadas bajo invernadero en alveolos con turba para endurecerse y posteriormente trasplantarlas a maceta o vivero de campo.
Entre los patrones que más trabajamos, se encuentra el GF-677, Garnem®, Rootpac® y Mirabolano 29-C entre otros. Nos proveemos de los mejores laboratorios a nivel europeo. Cada campaña adquirimos cerca de medio millón de patrones para la producción de nuestros árboles frutales injertados.
Dentro de nuestra cadena de producción, el patrón in vitro es un componente fundamental para obtener la máxima calidad en el producto final.

